Le doy gracias a Dios por
haberte conocido,
le doy gracias también por
ponerte en mi camino,
y ahora puedo decir que sin
ti no vivo,
que mis días sin ti no tienen
sentido,
que te extraño cuando no
estás conmigo,
que los días sin ti se vuelve
un tormento,
y es cierto que mis días han
cambiado desde aquel día
desde aquel instante cuando
te conocí.
Con el tiempo aprendí a
quererte,
con el tiempo comencé a
adorarte incluso a amarte,
que las cosas buenas pueden
perderse en un instante y jamás recuperarse,
que hay que aprender a
levantarse para seguir adelante.
Con el tiempo aprendí que los
bellos momentos no se olvidan,
y que con el tiempo fuiste
curando mis heridas,
con tu amor alegrabas mis
días y con tu sonrisa pintabas mi vida.
Pero describir con palabras esto que siento es difícil,
porque no hay palabras que
definan este sentimiento,
que cada instante se hace más
grande más inmenso.
Solo sé que con el tiempo he
pasado contigo momentos hermosos,
que se han convertido en
recuerdos valiosos.,
Gracias por ser ese Ángel que
me ilumina con su luz,
que pinta mi mundo color azul,
y que alegra mis días a cada instante,
haciendo de ellos momentos
emocionantes.
Yo sé que no me alcanzaría la
vida para agradecerte,
aquellos momentos que pasamos
con solo verte e incluso leerte.
Y ahora se y puedo decir que con el tiempo aprendí,
que las mejores cosas llegan
cuando menos te lo esperas,
llegan cuando menos lo
imaginas, y llegan a cambiarte la vida.
